El precio que ve el comprador y la plata que llega a tu cuenta son dos números muy distintos, y entre uno y otro hay al menos cinco capas de costos. La primera es la comisión de la plataforma: en Mercado Libre varía según la categoría del producto, el tipo de publicación y la provincia del vendedor, y siempre lleva IVA encima. En Tiendanube conviven dos cargos: el costo por transacción del plan y la comisión de la pasarela de cobro que uses, aunque con Pago Nube el primero queda bonificado.
La segunda capa es el costo fijo por unidad vendida, que aparece únicamente en productos por debajo del umbral de envío gratis. En un producto barato ese monto puede pesar más que la comisión porcentual, y es el motivo por el que tantos vendedores arman combos: cruzar el umbral lo elimina por completo. Desde 2026 ese costo también depende de las medidas y el peso declarados, así que una publicación con dimensiones mal cargadas genera diferencias entre lo estimado y lo que finalmente te liquidan.
La tercera es la financiación. Ofrecer cuotas sin interés significa que el interés lo pagás vos, con un porcentaje que se descuenta de cada operación. La cuarta es la logística: el envío gratis lo absorbe el vendedor, con bonificaciones según reputación y tipo de despacho, y es prácticamente obligatorio por encima del umbral.
La quinta capa, la que más confusión genera, es la impositiva. Como monotributista, el IVA que te cobran las comisiones es costo pleno porque no podés tomarlo como crédito; además, el monotributo no incluye Ingresos Brutos, que se paga aparte en cada jurisdicción donde tengas actividad. Como responsable inscripto trabajás con números netos: facturás el IVA sobre tus ventas, pero recuperás el de tus compras y el de las comisiones, siempre que compres con factura A. Encima de todo eso están las retenciones que aplican las pasarelas por los regímenes SIRTAC y SIRCUPA, que son anticipos y no costos, salvo que no puedas computarlas.
Esta calculadora arma esas cinco capas con tus propios números y te devuelve tres cosas: cuánta plata te queda limpia por unidad, qué porcentaje del precio representa, y a partir de qué precio empezás a perder. Todos los porcentajes vienen precargados con valores de referencia pero son editables, porque la única fuente definitiva es tu propia liquidación.